miércoles, 2 de noviembre de 2011

CÓMO HARÉ PARA OLVIDARTE


Siempre hay algún flanco por donde la memoria ataca
-ANO. Natagaima. Dos cabezas piensan mejor que una. ¿En qué piensan? En morir, en dejar de una vez por todas el sufrimiento de tener dos bocas y, en consecuencia, dos hambres. El de tener los impulsos de besar a más de un tortugo, sin distingos de género y recibir cuatro bofetadas. Ser doblemente afrentado. Y tener el doble de recuerdos. El tortuguito, desde que se enamoró, se ha intentado macerar cada una de sus cabezas, pero, entre el dolor, lo único que su memoria le ofrece es el nombre de esa tortuga malhadada que lo dejó para huir con una ardiente babilla. Tortuguito se fue a trabajar en un circo y ha sido extra en videos jocosos de mascotas. También participó en un documental de la Nacional Geographic. Aunque no habla, en sus ojos se ven unas invencibles ganas de morir. Y los movimientos de sus cabezas dicen en coro: Me basta con olvidarte dos veces, desgraciada. ¿Qué noticia más grande puede haber que descubrir animales que prefieren estar muertos? 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada