lunes, 5 de diciembre de 2011

LLEGÓ DICIEMBRE CON SU ALERGIA

Yo soy el que soy y me recogen la caca.
ANO-Guayaquil- Aquellos diciembres que nunca volverán para el Pirata del Pacífico. Su nombre: Beatritse Gualauguón, natural de las Islas Fiji , hijo de un Filipino y una francesa marigüanera que nunca supo con certeza si lo que tuvo fue un hijo o un tumor que hablaba. Para castigarlo le puso nombre de mujer, pero Beatritse siempre fue un macho y de los grandes. Su primera aventura naval fue traficando negros que salían desde Somalia, atravesaban el canal del Suez y eran botados en las costas del Mediterráneo. Uno de esos negros caminó despavorido hasta adentrarse en la Europa Central y llegar a la tierra de Bela Lugosi. Entretanto. Beatritse prosiguió con su trabajo como bucanero. Ahora iría al corazón del sueño americano, Bolivia. ¡Vaya sorpresa la que se llevó cuando llegó a un sitio donde todos hablaban con la muletilla "güeon" y mientras lo abrazaban le quitaban las pocas pertenencias que lucía en su pantalón bombacho! En las playas de Iquique, Beatrirse fue desnudado y accedido carnalmente por ilegales negros que le recordaron sus viajes mercancias, pero estos hablaban un español que parecía el silbido de un viejo. Era el idiolecto de los colombianos que iban a robar al próspero país chileno. Fue entonces, cuando a orillas del mar, encontró a un viajero gordo y rojo como un camarón, con barba blanca y mirada de ratón diabético. Éste le dijo que se iba para el norte, al centro del mundo, para comer platanitos rosados.Entonces agarraron la flota que iba por la Bolivariana, atravesaron las pampas peruanas y las llanuras del Ecuador. Bolivia había quedado atrás y solo restaba la promesa de Guayaquil. A la llegada, Beatritse fue recibido como un nuevo Jesús y le obsequiaron un tucán que él lució sobre su hombro hasta aquellla terrible noche que los mismos colombianos negros que lo accedieron aquella noche en Iquique, le cortaron con una motosierra sus brazos, piernas y cabeza. Con ella jugaron un partido de fútbol contra los nativos guayaquileños. El partido quedó tres a tres.


miércoles, 30 de noviembre de 2011

HENEDINO PARA SIEMPRE

Eso es todo, amigos... ¿Cuáles amigos? Henedino no tiene amigos.
-ANO. Bucarest. El mago se vistió de mujer y dejó botado a su conejo. Después de que el circo pasara por la capital rumana, el artista decidió mandarlo todo al carajo y dedicarse a lo que más le gusta: Caminar luciendo unos prominentes tacones y unas diminutas minifaldas que forran sus nalgas caídas como los cachetes de un perro boxer. En su huida decidió abandonar al conejo que creció gracias a los esteriodes que el mago le robaba al pesista para que convirtirlo en Henedino el magnífico.Todo creció en el conejo: Su desdicha, sus orejas y su barriga, lo que sí no se engordó ni agrandó un milímetro fue su miembro viril, que de viril no tenía nada, como dijo la coneja Wendy antes de marcharse con un manatí de un zoológico rumano. El otrora mago y ahora travesti también se marchó a buscar suerte en Moscú. Henedino camina de un extremo a otro de la jaula que compartió con Vicioso, un Ligre que fue tragado por el roedor mientras los niños observaban a los animales en cautiverio.  No hay magia para mitigar el hambre del conejote Henedino, tampoco para hacer que el mago entre en razón y se vuelva a poner los pantalones y el sombrero de copa y haga números con el payaso que sólo piensa en la trapecista quien, a su vez, evoca  lo lindo que debe ser el mago convertido en puta moscovita.

lunes, 28 de noviembre de 2011

LA ULTIMA CAÍDA

Stalina Peters recordando la gloria del cine
-ANO.Wisconsin. Lana Peters, después de divorciarse de su novio estadounidense, protagonizó  “Todas las vergas rojas”, película rodada en el desierto de Arizona. En la historia, un contingente del ejército rojo llega a las costas del sur oeste de Estados Unidos y trasiegan el territorio conquistado hasta llegar al desierto. En un pequeño pueblo enclavado en medio de esa nada calurosa, hay un prostíbulo cuya chica estelar es Lana Peters. Cada uno de los soldados comunistas pasan una noche gratis con ella y cada uno de ellos sale enloquecido. Lana Peters termina convirtiéndose en la heroína que expulsa a la amenaza comunista de Norteamérica. La mujer es analizada por científicos que no hayan algún mal venéreo; tampoco encuentran algún virus o bacteria. El temor y la locura de los soldados soviéticos emerge en medio del orgasmo, cuando Lana se sienta en sus miembros endurecidos como piedras y su cara comienza a semejar la de su padre, Iósif Stalin. Lana Peters ha muerto y aún no se sabe si su lápida tendrá su nombre americano o el que tuvo cuando fue el pequeño gorrión de papá: Svetlana Stalina.

jueves, 24 de noviembre de 2011

NADA QUE HACER

Y así será desde siempre, por siempre y para siempre. Amén.

-ANO. Villa Pinzón. Y siempre comenzar con un alguna vez  porque no hay otra manera para referirse a esos tiempos que parecen haber sido producto de alguna ensoñación que surge en medio de la desgracia. Tiempos pasados que mienten tanto como el futuro. Alguna vez ese caballo fue el conquistador que, junto a Atila, se hizo amo y señor de algo similar al universo. Otra vez, fue el ganador del gran derby de Kentucky; su jinete, en la noche de aquel día triunfo, entró al establo donde él dormitaba y se ahorcó. Entre un tiempo y otro sólo ha variado el color de su pelo y  su cuerpo, pero  algunos genes son los mismos que aparecieron en la noche originaria del mundo. Aluna vez y otra vez, mañana y ayer, todo se lo tragan esos genes que van directo al abismo de la desaparición perpetua. Ahora el habitáculo de esa información genética nada entre la mierda y deshechos industriales que inundan al pueblo. El río contaminado hasta sus tuétanos se ha desbordado y viene a tragarse a todos los que lo han envenenado y a quienes no. La venganza recae sobre culpables e inocentes y así ella pervive como los genes hasta que algo o alguien decida que esto no va más. Algo le dice al caballito que alguna vez hubo gloria: ¡Nada, nada más nada que no hay nada que hacer!


martes, 22 de noviembre de 2011

A TODA MÁQUINA


La versión marica de Don Ramón. 

ANO- Salò. Álvaro Salóm Becerra no era de Salò, pero lo tenía todo muy claro, la caída del Imperio de Benito no sería el final de Don Benito, huirían al norte y el régimen del amor y la caca arremetería como una locomotora de vapor. FALSO de toda FALSEDAD: Es el enunciado de quienes creyeron que la guerra la ganaron los aliados. En el Norte de Italia, está la más selecta y tierna Ultraderecha de la Bella Europa Continental. Charles Maurras compró un esclavo Soachuno, llamado así porque tenía su finca en el sur de Bogotá, el nombre de este belitre fue Nicolás Gómez-Dávila, quien escribió el opúsculo y organón de la charlatanería snob del altiplano cundiboyacense. En el escroto de Maurras emergieron sus más sutiles y cristianos aforismos. Maurras le revolcó la cagalera, como diría Doña Marina, la empleada del servicio doméstico que le sirvió al filosofucho colombiano. Entretanto, el fantasma de Benito seguía comiendo mierda con cubiertos de plata, toda una princesa que fue empollada por el Führer. Ahora ha llegado un par de nuevas sirvientas: Silvio Berlusconi y Álvaro Uribe Vélez. Ahora sí se les va a poner ese ANO como una orqueta, dijo Martin Luther King, el guardián de ese refugio llamado Saló en Alabama.  Llegarán más y las fiestas de Bocaccio serán piñatas.


lunes, 21 de noviembre de 2011

ZOOLÓGICO DE MONGÓLICOS

El tucán apoyándose en el hombro de Dios. 
ANO- Johanesburgo. Dios te hizo Dios, a su imagen y semejanza. Por eso te enjauló para que todas las bestias que pueblan la tierra sepan de tu divinidad y den testimonio de que tú no nos has abandonado; en cambio, podrán decir las huestes terrenales que te han visto comiendo bananos, mocos y muchos mocos. ¿Quién estará apresado? ¿Ese montón de hombres que te miran y te tiran mani o tú, que tras los barrotes exhalas eternidad a diestra y siniestra? Tu compañero de jaula, el Tucán, se picotea el buche y habla como un loro. Te dice lo que siempre has querido escuchar: "me quiero morir, maestro." Tu lo agarras del cogote y, tentado a extrangularlo, prefieres lloriquear y hacer que de tu nariz mane un líquido salino que sorbes como si fuera agua del río Jordán. Recuperada la calma, vuelves a tu meditación. El mundo se acaba y tú, enjaulado, solo ries mientras te pellizcas las nalgas. 



jueves, 17 de noviembre de 2011

EL REGRESO

Sirenas celestes

-ANO. Reikiavik. Todo esta dispuesto tan milimétricamente que, más que un concierto, parece una ejecución. Las dos cantantes se han vestido con sus mejores trajes. La noche de gala comenzará. Cada segundo los acerca a la llegada de los alienígenas; ellos son los únicos que comprenden las miradas de los dos cantores con salientes pómulos. Los extratraterrestres han develado el sentido de comerse los mocos y  ponerse helados de frambuesa en la frente luego de untarlos como un labial en las vírgenes bocas de los artistas. Muchos han dicho que esta noche será la libertad. Para la pareja de cantoras es el comienzo que no se les dio a los Raelianos. Cuando emitan la primera nota de su canto, un rugido como el de las sirenas que sedujeron a la tripulación de Odiseo, anegará las conexiones nerviosas de los alienígenas que, en ese momento, estén cruzando el sistema solar, mirando con desdén y algo de sospecha ese punto azul en el que hay miles de millones de proyectos de cadáveres. Al fin y al cabo nos vamos a morir, dirá un extraterrestre a su compañero mediante telequinesis, el otro guardará silencio y, embriagado por el canto de los dos sujetos que están en ese planeta, ordenará a su aeronave para que ingrese a la atmósfera terrestre. El vehículo sideral se posará sobre las cabezas de los dos cantantes. Nadie advertirá la llegada salvo ellos dos que, antes de que termine la canción, caerán al piso sufriendo convulsiones y, cuando los lleven al hospital, ya será muy tarde porque se han marchado a la costelación cóndor. Entonces, se confundirán los alienígenas y las cantoras y ya ninguno sabrá quién es quién. Y ya nada importará.